Introducción                                                                                                   El Karso en el Mundo                                                                                             El Karso en Puerto Rico

 

El Karso en Puerto Rico: Importancia y Conservación

        El karso es vital para Puerto Rico porque sus recursos naturales y condiciones ambientales proveen servicios esenciales al resto de la Isla, sosteniendo la calidad de vida y una economía próspera. El agua, la recreación, los espacios abiertos, los paisajes, la biodiversidad, la vida silvestre, las funciones ecológicas y los recursos naturales abundantes son productos y servicios que ofrecen los terrenos del karso. Hay que conservar el karso de manera que la Isla pueda seguir recibiendo todos los beneficios que este provee.

        La importancia de la región kárstica no solo radica en lo antes señalado, sino que constituye un importante depósito de información sobre la evolución de las especies, la historia humana y otros campos de las ciencias naturales. Las cuevas, por su estabilidad climática en su interior, preservan los fósiles, que son las fuentes de información de los paleontólogos. Esta información paleontológica ayuda a comprender y reconstruir nuestra historia natural. Lo mismo es cierto en el campo de la arqueología, donde el arte rupestre y los artefactos indígenas contribuyen al conocimiento de nuestra historia. También en las cuevas se encuentran datos e información pertinentes a los cambios climáticos globales, geología, hidrología, biología y a otros aspectos de las ciencias naturales.

        Los bosques del karso puertorriqueño, secos, húmedos o muy húmedos, contienen el mayor número registrado de especies de árboles por unidad de área en Puerto Rico. En ellos encontramos una abundancia de fauna y flora; y muchas especies raras, amenazadas, en peligro de extinción y migratorias que encuentran refugio en estas zonas.


En resumen, la conservación del karso en Puerto Rico es necesaria por varias razones:

  1. su biodiversidad,

  2. la recuperación de especies en peligro de extinción,

  3. su naturaleza de vida silvestre y de paisajes espectaculares,

  4. las oportunidades científicas y educativas que ofrece la región,

  5. su potencial como área abierta para el esparcimiento y la recreación, y

  6. sus múltiples servicios ambientales, tales como el extenso abasto de agua dulce para los sistemas naturales y humanos, la absorción de cantidades razonables de desperdicios y el efecto amortiguador para los humanos con respecto a las perturbaciones ambientales.

Estas son algunas de las razones poderosas relacionadas con la conservación de nuestra propia especie y que por lo tanto, hacen necesaria la conservación de todas las regiones kársticas, y de hecho, todos los recursos naturales de nuestra Isla.