Introducción                                                                                                   El Karso en el Mundo                                                                                             El Karso en Puerto Rico

 

El Karso en Puerto Rico: Propuesta de Conservación

        Ciudadanos del Karso (CDK), en conjunto con el Servicio Forestal Federal, el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre, la Universidad de Puerto Rico, la Universidad Interamericana de Puerto Rico, y otras entidades autoras del informe técnico “El Karso de Puerto Rico: Un Recurso Vital”, proponen que se adquiera parte de la zona caliza del Norte para propósitos de conservación. Esta propuesta se concentra en un área de 39,064 hectáreas (o 96,488 acres) de la zona caliza del Norte, la cual pertenece a la denominada franja kárstica - donde se presentan los rasgos superficiales kársticos más desarrollados (Ver Mapa).

       
El informe técnico provee las bases científicas, económicas, sociales y ambientales para sustentar la necesidad de conservar estas 39,064 hectáreas del núcleo de karso natural que queda en el norte de Puerto Rico. No obstante, deseamos aclarar que ésta no es la única parte del karso del Norte y del karso de la Isla que debe conservarse, sino que fue la parte que se estudió y sobre la cual se preparó el informe con sus recomendaciones. El área propuesta por el informe técnico constituye un núcleo del Karso del Norte que es necesario conservar para iniciar los esfuerzos de protección y garantizar así sus beneficios sociales. Existen otras partes del karso del Norte, del karso del Sur y del karso disperso que deben de conservarse recayendo esta responsabilidad en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, según lo dispone su Ley Orgánica, la Ley de Cuevas, la Ley para la Protección y Conservación de la Fisiografía Cárstica, la Ley de Vida Silvestre, la Ley de Aguas y otras aplicables en Puerto Rico.

        Actualmente, la franja kárstica carece virtualmente de habitantes (para 1994, sólo el 1.5 por ciento del terreno se había desarrollado) y tiene una cubierta forestal continua (86%) en suelos que no son aptos para usos agrícolas u otros usos económicos.

        La franja kárstica es sumamente diversa y su variada topografía, concentrada en un área tan limitada, la hace única en el mundo. Los paisajes y los contrastes ambientales son espectaculares, con su extensa variedad de formaciones subterráneas y superficiales. Los sistemas ecológicos de la franja kárstica son diversos, reflejo de la gama de condiciones climáticas: bosques que van desde secos a muy húmedos, y ambientes que van desde estuarios costeros hasta montañosos. Los sistemas hidrológicos del karso están dominados por un gran sistema de acuíferos que diariamente descargan millones de galones de agua en la zona costera.

        La franja kárstica es una zona de Puerto Rico en la cual la gente puede encontrar espacio para el esparcimiento y los recursos naturales para sostener y mejorar su calidad de vida. Es una zona cuyo mejor uso es la conservación, de manera que la población densa fuera de la franja kárstica se pueda beneficiar del uso y los servicios que ofrecen sus recursos naturales.

En Puerto Rico, la franja kárstica también contiene:

· El río más largo, el Río de La Plata

· El único río que forma una delta, el Río Grande de Arecibo

· La descarga fluvial de mayor tamaño, el Río Grande de Arecibo

· Los estuarios fluviales de mayor tamaño

· Los humedales costeros de mayor extensión

· La menor densidad de drenaje superficial

· Los únicos ríos subterráneos de la isla

· Las cuevas y sistemas de cavernas más grandes

· Las dunas de arena más grandes

· Una formación terrestre única en el mundo: los zanjones

· La mayor riqueza de especies arbóreas por unidad de área

· Más de 220 especies de aves

· Dieciséis de las 17 aves endémicas a la isla

· Treinta y cuatro especies en peligro de extinción: 10 aves, 1 reptil, 1 sapo, 22 plantas

· Dos especies de plantas y nueve especies de aves denominadas como vulnerables

· Poblaciones del Sapo Concho, una especie en peligro de extinción, y de dos reptiles vulnerables

· Playas de anidaje para tres tortugas marinas en peligro de extinción

· Más de 110 especies de aves migratorias, por lo menos 11 de las cuales anidan ahí

· Más de 90 especies de peces asociados con los cuerpos de agua de la zona

· Los yacimientos de fósiles más importantes de Puerto Rico

· Los únicos yacimientos paleontológicos en la isla

· Paisajes espectaculares

· Una verdadera zona silvestre

        Existen tres razones principales para conservar estos terrenos: su singularidad, su valor y su condición vulnerable. No hay una zona kárstica tropical en todos los Estados Unidos y en el mundo que se pueda comparar con la de Puerto Rico. En ninguna parte del mundo se encuentran paisajes de zanjones a una corta distancia del karso de torre, karso de conos, karso de dolinas y sistemas de ríos subterráneos y cuevas de clase mundial, tales como el río Encantado y el río Camuy. La franja kárstica de Puerto Rico es sencillamente un lugar único en el mundo.

        La protección de estos terrenos aportará a la recarga del acuífero del Norte y asegurará la disponibilidad de la zona silvestre más extensa de la Isla para el sustento de los usos humanos compatibles, necesarios para los estilos de vida de excelencia. Los servicios que esta zona provee a los puertorriqueños y demás residentes de Puerto Rico no se pueden duplicar en ninguna otra parte de la Isla, ya tan urbanizada. La protección de la franja kárstica asegura un abasto de agua subterránea de alta calidad; la conservación de la biodiversidad; espacios abiertos para la recreación y el turismo; y ecosistemas maduros para actividades educativas e investigativas, así como para productos y servicios ambientales.